METAL:
No notas que tengo la boca seca,
que me quedé sin palabras,
que incendié todos mis archivos,
que se agotaron las ganas,
que me quedé en un blanco transparente,
que no deseo cumplir con ninguna necesidad ajena
encajar en ninguna estructura.
Desearía que lloviera,
que lloviera y se limpiara el aire,
ya que para mí respirar otro paisaje
se hace necesario.
No notas mis pequeños caprichos,
te quedaste meditando en sentido opuesto,
observando las piedras,
el mar rojo,
los intereses de otros,
tu propia nariz,
tus manos, tus cejas,
el contorno de tus ojos,
el tono nervioso de tus palabras,
inflexiones y acentos,
me abandonaste en el reflejo,
con los ojos cegados por el sol.
Mi imagen se ha vuelto frágil, incoherente,
solo tengo cansancio y envidia de los colores.
Me dejaste en un blanco transparente,
en un arrebato desarmónico,
en el ruido de la calle.
Me dejaste en un blanco transparente,
me abandonaste en la conversación de desconocidos,
me convertiste en una imagen sin emociones,
en una expresión taciturna,
en el frio del metal,
que demora en retomar el calor.