ALAS:
Los muertos no necesitan máquinas para viajar,
simplemente se dejan llevar por el viento.
Desde arriba contemplan mi fracaso.
Tú recuerdo me hiere, se aleja, se separa de mí,
se burla con sonrisa de caja musical.
Desearía tu presencia
pero como fantasma te desvaneces
en silencios y malos entendidos,
en desencuentros y tiempos equivocados,
desfase siniestro.
Cuando estás te miro de reojo
contemplando tu diseño,
me insultas,
eres un infierno radical
que carcome lo poco que me queda de alma.
Un alegato sin destino,
una alegría prohibida,
un silencio de muerte
que congela héroes de fuego,
que congela palabras y acciones,
que inmortaliza a los caídos en batalla.
Los muertos no necesitan alas para viajar
porque ya están muertos.
Enterrados y olvidados.